MANEJO DE CONFLICTOS
- consultoriadomerid
- 28 may
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Actualizado: 3 jun
Los estilos de manejo de conflictos son las diferentes maneras en que las personas o líderes enfrentan y resuelven desacuerdos o disputas. Existen varias clasificaciones, pero una de las más conocidas es la propuesta por Thomas y Kilmann, que identifica cinco estilos principales:

1. Competir (o Dominante):
Descripción: El individuo busca ganar el conflicto a toda costa, priorizando sus propios intereses.
Características: Decisivo, asertivo, puede ser confrontacional.
Cuándo usarlo: Cuando la decisión es urgente o importante y se requiere una acción rápida.
2. Colaborar (o Cooperar):
Descripción: Se busca una solución que satisfaga a ambas partes, promoviendo la cooperación.
Características: Asertivo y cooperativo, abierto al diálogo.
Cuándo usarlo: Cuando el problema es importante para ambas partes y se busca una solución creativa o duradera.
3. Evitar:
Descripción: La persona evita confrontar el conflicto, posponiéndolo o ignorándolo.
Características: No confrontacional, pasivo.
Cuándo usarlo: Cuando el conflicto es trivial o cuando se necesita tiempo para aclarar la situación.
4. Acomodar (o Complacer):
Descripción: Se cede a las demandas de la otra parte para mantener la armonía.
Características: Sumiso, complaciente.
Cuándo usarlo: Cuando el asunto no es tan importante y mantener la relación es prioritario.
5. Comprometer:
Descripción: Ambas partes ceden parcialmente para llegar a un acuerdo aceptable para todos.
Características: Moderado en asertividad y cooperación.
Cuándo usarlo: Cuando ambas partes tienen igual interés en resolver rápidamente el conflicto.
Resumen:
Cada estilo tiene su momento adecuado dependiendo de la situación, la importancia del conflicto y las relaciones involucradas. La clave está en saber cuándo y cómo utilizar cada uno para gestionar eficazmente los desacuerdos.




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